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«…que es inútil luchar contra la corrupción, ya que nuestras autoridades de todos los niveles protegen y cubren a todo aquel que con dinero o poder…». ¿Por qué? En México nunca hemos tenido presidentas mujeres.

Un niño mexicano hizo lo inimaginable y dejó al mundo entero sin aliento. Cuando subió al escenario, nadie anticipaba lo que estaba por suceder. Parecía una simple participación infantil, un momento más, hasta que comenzó a hablar. Su voz, firme y clara, sorprendió a todos. Con una lucidez asombrosa y una madurez fuera de lo común, sus palabras comenzaron a golpear directo al corazón.

Cada frase era una verdad que nadie se atrevía a decir en voz alta. La sala quedó completamente enmudecida. Nadie podía comprender cómo un niño era capaz de transmitir mensajes tan profundos, tan crudos y tan honestos. Pero lo más impactante llegó al final.

—Eran tiempos en que mandábamos nosotros. Eran tiempos de la masa campesina. No luchábamos por bastardos intereses. No nos guiaba la vanidad ni el odio. Nos guiaban los anhelos de justicia y libertad. Estamos pasando por una gran falta de ciudadanía y patriotismo. Necesitamos escuchar y abrir nuestros corazones para poder vivir en un país donde tengamos el orgullo de decir: «Soy mexicano».

—Buen día tengan diputados, compañeros, padres de familia y público amante de la buena palabra. Represento a la Escuela Primaria de Jornada Ampliada «Cuauhtémoc», de la comunidad de Cabil, municipio de José María Morelos. Hoy tengo el agrado de presentar el tema: «Transparencia y medidas contra actos de corrupción».

—Todos estamos atónitos ante la corrupción, la ausencia de valores que levantan la ola de violencia en nuestro estado. ¿Cuántos de los aquí presentes no hemos gritado «ya basta» de asesinatos, secuestros, violaciones y robos? La corrupción es uno de los grandes males del mundo. Se ha convertido en uno de los principales obstáculos que impide el crecimiento de los pueblos y de la historia. Hemos tenido gobiernos que se han servido del abuso del poder y la impunidad.

—Los pueblos se han manifestado en contra de los malos gobiernos que han padecido guerras civiles, revoluciones, movimientos armados y distintas manifestaciones populares. Han sido los medios de expresión para reclamar la libertad y la justicia. Sin embargo, hoy en nuestros días, políticos y gobernantes hacen hasta lo imposible para conservar sus privilegios, sin importar la miseria por la que estamos pasando los pueblos en México.

—Ya no nos sorprende escuchar al diario en los noticieros que es inútil luchar contra la corrupción, ya que nuestras autoridades de todos los niveles protegen y cubren a todo aquel que con dinero o poder haga una atrocidad en contra de un ciudadano o de la sociedad. La delincuencia en Quintana Roo es una cachetada, un insulto para los que amamos esta tierra. Ejecuciones, levantones, violaciones y, lo más triste, el robo descarado e impune de Roberto Borge.

—Y me pregunto: ¿qué están haciendo nuestras autoridades? Si alguno de los aquí presentes hubiera robado una gallina para alimentar a su familia, ya le hubieran dictado sentencia por 10 años de prisión. Tú, diputado, diputada, ¿qué haces que no legislas para ponerlo tras las rejas? ¿Tienes miedo o ya te llegaron al precio?

—Es una vergüenza nacional que se tengan que enviar 100 carros de policía para desalojar a gente que construye una casa en un terreno de 15 por 20 metros, esperanzados en el patrimonio de su familia. La incongruencia: Borge invade, vende y regala terrenos descomunales a familiares y amigos. Y a él, ¿quién lo molesta? Por esa razón, diputado, ¿por qué no haces tu trabajo y legislas en bien de tu pueblo? Que es quien te puso ahí para velar por sus intereses. ¿O es que pagaste por tus credenciales y ahora solo te interesa recuperar lo invertido aceptando sobornos?

—Perdón público, me emocioné. Pero si me ofrecen una lanita a los que les dolió o les llegó, cambio mi discurso por halagos. Tenía que decir la realidad, si no después se van y no los vuelvo a ver.

—Es triste darse cuenta de que la sociedad completa ha hecho de la corrupción un estilo de vida que no discrimina ni edad, sexo, religión o etnia. ¿Cuántos no la practicamos? Que si Pedro dice: «No te lleves con Carlos porque me cae mal»; «Si me apoyas, invito el desayuno»; o «Poli, ¿cuánto y no me pone la infracción?»; o que las televisoras más grandes únicamente transmiten lo que al que está sentado en Los Pinos le conviene.

—Sin embargo, de nada me sirve mi participación si solo me dedico a mencionar lo que toda persona sabe. ¡Ya basta de gobernantes y políticos corruptos, merecen el desprecio de los pueblos! Hay que decir que la corrupción está metida en todos los sistemas. Compañeros, quiero exhortarlos a que formen parte de los que dicen «no» a la corrupción. Nos corresponde cambiar al mundo con alegría, con la práctica de buenos valores y con firmeza.

—Padres: en el núcleo familiar se forman las bases, se forma la actitud que tendremos hacia la vida y la sociedad, que los necesitamos unidos para aprender a volar con vuelo seguro. Maestro: también de ti necesito compañerismo, educación y esfuerzo, tolerancia y respeto. Si exigimos, también tenemos la decisión de dar. Seamos ciudadanos activos de los cambios reales y emprendamos con energía el papel que nos corresponda. Gracias.

—Gracias a todos los presentes. Mi nombre es Carla Ojeda Zapata y represento orgullosamente a la escuela «Eleuterio Llanes Pasos» y al Distrito 5, y les hablaré sobre la igualdad de género.

—Hoy en día es de mayor importancia hablar y entender este tema para construir sociedades con un pensamiento diferente de igualdad, ya que la igualdad de género es tener los mismos derechos entre hombres y mujeres, respetándonos mutuamente. En la Comisión de las Naciones Unidas, el 18 de septiembre de 1979, se llevó a cabo el comité para la eliminación de la discriminación contra las mujeres. La ONU lanzó una campaña llamada «Él por Ella» (HeForShe), en la cual ayudará a que exista igualdad de género en el mundo.

—Esto que les voy a contar es de la vida real. Una mujer, teniendo licenciatura, maestría, calificaciones de excelencia y hasta un doctorado, el día que fue a aplicar a una gran empresa, se encontró con un hombre que llegó con los mismos estudios. Pero al final, los jefes le dieron el trabajo a él por las siguientes razones: «Es hombre, va a aguantar más»; «No tiene la responsabilidad de criar hijos»; «El hombre tiene más visión».

—En la sierra de México las mujeres no tienen valor. Los padres las venden pensando que no servimos para nada. Impresionante, ¿verdad? ¿Por qué? En México nunca hemos tenido presidentas mujeres, sabiendo que tenemos muchas diputadas, muchas senadoras preparadas en las mejores universidades del mundo. ¿Será que no hemos tocado bien las puertas? ¿Será que nos faltan estudios o preparación? ¿O es el simple hecho de ser mujer? Este punto es un claro ejemplo de la desigualdad de género.

—Por eso les propongo a ustedes, representantes de la educación, desde pequeños incluir la igualdad de género. Representantes de la política, a ustedes toca hacer leyes y ver que se cumplan. Y padres de familia presentes: la educación empieza desde casa y es responsabilidad de ustedes. Y todos, todos tenemos que poner ese granito de arena para no permitir diferencias entre género, educar y luchar con valentía. Ni más ni menos: igual. Gracias.

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