Fui a cuidar a mi padre tres días al hospital y mi esposo me envió la maleta a la calle con una nota despiadada: ‘Lárgate y no vuelvas’. Él y su amante creyeron que me habían despojado de todo, sin imaginar que la casa que ocupaban era propiedad de mi padre y que mi regreso no sería para suplicar, sino con una orden de desalojo inmediata que los dejaría en la absoluta miseria.
cuongvan