Se burlaron de la viuda que metió gansos entre sus vacas, diciendo que había perdido el juicio. En el rancho La Noria, los hombres del pueblo aseguraban que Mercedes Barragán estaba acabada sin marido. Pero ella guardaba un cuaderno de su madre, lleno de secretos que nadie en la cantina quiso respetar. Mientras ellos presumían rifles, cercas y experiencia, ella escuchó a la tierra y crió ochenta y cinco guardianes. Cuando los coyotes bajaron por los mezquites, todos rieron menos Mercedes. Doce años después, los mismos que la llamaron loca querían entrar a su rancho.
thuyanhbtv