VERÓNICA CASTRO 60 AÑOS DE CARRERA, GANADORA DEL PREMIO LEYENDA. ELLA ES ROSA SALVAJE

VERÓNICA CASTRO 60 AÑOS DE CARRERA, GANADORA DEL PREMIO LEYENDA. ELLA ES ROSA SALVAJE
Me costaron mi trabajo, mi esfuerzo y son míos, mío, mío, mío, todo mío. Te digo, de plano me vas a poner a fumar churro. Sí. Pues órale. En Rusia me daban un millón de dólares si yo iba a trabajar en un show con un micrófono en la mano. Es un arma muy peligrosa. Mi madre se me fue inmediatamente. Entonces fue como de terror.
Todo se apagó de un trancazo. Líderes mexicanos presentan entrevista a Verónica Castro. Conducida por Raúl Ferraz. Entrevista exclusiva. Pues gracias por recibirnos, Verónica en tu casa. Es un honor estar aquí. Un gusto. Al contrario. Y antes que nada, pues felicidades por esos 60 años. Ave María. Suenan fácil, ¿verdad? No es impresionante.
Como te decía, hemos hecho ya una gran investigación. Tenemos muchísimo material sobre la historia, las novelas, la cronología, en qué momento hiciste películas, en qué momento hiciste muchísimas cosas de tu carrera. Sí, fue mucho. Y me gustaría mucho concentrarnos en este en esta breve entrevista en en más un poco reflexiones y anécdotas personales que nos pudieras compartir.
La primera que me gustaría que nos platicaras un poco es para para nosotros a lo largo de estos 35 años entrevistando líderes siempre ha sido muy interesante cómo se da la evolución de un líder, ¿no? como cómo esa parte de de un niño crece y se convierte de repente en un personaje que tiene ideas, que sigue objetivos, que logra cosas, que marca una huella en un país.
Y en este y en este caso lo que quería preguntarte para empezar es cómo era Verónica de niña cómo era Verónica de adolescente, qué recuerdos tienes de de Verónica eh de en esa época. Yo creo que fui una chica muy arriesgada siempre. Ajá. Siempre me aventaba valiente. Sí, yo era muy valiente. Este, si no se puede, se aprende y si no puedo, pues a ver cómo le hago, pero pero sale.
¿Qué decían papás? Dice mi mamá, sobre todo, que es la que siempre estuvo con nosotros y este siempre mi mamá fue muy valiente también, una mujer que tuvo mucha valentía al tener sus cuatro hijos y sacarlos adelante sola. Entonces este yo creo que de mi madre saqué lo valiente. Okay. Pero fui atrabancada también.
Ella no era atrabancada y yo fui atrabancada. ¿Cómo eres en México? Sí, me pues fíjate que sí era distinto, era otro México. Este era mucho más tranquilo, mucho más fácil. Y me acuerdo que yo como no tenía dinero, tuvimos primero la oportunidad de tener una motocicleta. Entonces, por la por la mini moto, este, andaba yo arriba de las de las cuadras de las calles y entonces con la gente con permiso, ¿verdad? Claro.
Y así me iba yo a la escuela y bueno, les caía muy en gracia eso, pero sí se podía andar en las banquetas, o sea, es es otro México. México sin redes sociales, un México. ¿Qué recuerdas de la televisión en esa época? ¿Qué programas te gustaban? ¿Cuál era tu favorito? Televisión. Bueno, me gustaba mucho cuando estaba con don Pedro. Okay.
con don Pedro Vargas porque llegaban artistas los más conocidos, los más famosos del de ese tiempo y este yo era como pues un ajustes. Okay. Entoncesa, sentaba y siéntense por aquí, gustan tomar algo y este me gustaba mucho. Sí, pero si era otra televisión, me acuerdo de las cámaras grandotas así inmensas con unos camarones y en blanco y negro.
O sea, no teníamos problema de nada porque este usabas cualquier cosa, una un suéter con una falda X, no importaba, los zapatos dieran igual todo. Y el problema fue cuando cambiaron de las cámaras blanco y negro a las de color. Claro, porque ahí si fue un acabó nos veíamos. Pues es que este es verde, sí, pero se ve azul y la falda es verde también, sí, pero se ve gris y entonces no sé, las texturas, todo cambiaba.
Ahora tú estudiaste una carrera en la UNAM, ¿no? Sí. Bueno, yo soy diplomática de carrera. Carrera. Sí, sí. estudié relaciones internacionales en la UNAM y este también fue muy bonito porque todavía podíamos andar, todavía tenía yo chance de pasar a recoger a mis a mis compañeros en un Volkswagen a tod. Pero cuando estudiaste no tenías pensado dedicarte a la televisión porque ya estabas haciendo cosas, ¿no? Sí, ya estaba. Sí.
Ah, yo desde el principio estaba haciendo cosas porque a los 14 años ya estaba yo haciendo fotonovelas, así que sí. y y la y fue don Andrés Soler que me dio la beca para estudiar en su academia, o sea, desde muy chiquilla empecé a trabajar y este pero pues iba también a la universidad. Yo lo iba lo iba haciendo por cumplir con mi mamá porque me decía, “Si no terminas la escuela no trabajas y si no haces esto no vas a trabajar.
” Y entonces decía, “No, pues si me tengo que apurar a hacer lo de la escuela para poder trabajar.” Y este así estuvo. Eres fue fácil. Eres una mujer bella. Gracias. Y cuando eras chiquilla eras hermosísima. ¿Cómo manejabas eso en tu vida diaria? O sea, ¿en qué momento viste que la belleza era un activo para ti en en lo que estabas haciendo? Bueno, sí, me llamó la atención cuando me dieron lo del rostro del Heraldo.
Exacto. En el 70. Año 70. Qué horror. Este, sí, 55 años de rostro. Sí, se me hizo rarísimo que que me llamaran para hacer el rostro y me decían, “No, es que sí tienes tu rostro muy bonito.” Y este estaba María Félix ahí esa noche y sí, bueno, pues me di cuenta que si le llamaba la atención mi cara o mis ojos o el pelo, no sé, pero bueno, te das cuenta que tienes una imagen agradable al público.
Claro. Y eso era un activo importante en este momento, ¿no? Pues fíjate que yo creo que no. Yo creo que en esa época las actrices, las grandes actrices eran medio medio feas. Okay, está bien. Talentosas. Pero entonces y decían eso, que las feas son las talentosas. No, no. Una bonita, ¿para qué la quieres? No sabe hacer nada.
Las bonitas ahí las paras, no más se ríen y eso no hacen nada. Las feas, las feas son buenas actrices. Claro. Entonces sí me costó un poquito de trabajo que creyeran en mí. Sí, sí, puede ser. Tienes mucha razón porque sí, no no era fácil. Decían, ay bonitilla, la bonitilla que haga cola ahí.
Pero este estudió y ya cuando decías que estudió, entonces y si estudió, sí, bueno, entonces me daban chance. ¿Y cómo empezaste a demostrar que no solo eras un rostro bonito? Porque me dieron la beca. Me dio la beca muy joven. Entonces estaba yo en la preparatoria y me dan la beca para estudiar en la en la academia de don Andrés Soler y entonces estudiaba la actuación y y estudiaba yo mi carrera.
Mm. Y así nos la llevamos todo el tiempo hasta que terminé y después de allí me metí a la televisión y de repente pues se dieron cuenta que querían una chica para hablar de de comerciales y dar los premios y necesitaban alguien que hablara. Entonces querían que estudiara locución, animación y conducción de programas y me metieron a estudiar y me y me tuve que meter a estudiar porque si no no tenía la licencia para utilizar el micrófono.
Antes se necesitaba una licencia, porque si no si no tenías la licencia no podías el micrófono, te cancelaban, te sacaban prácticamente del país porque dicen que sí y sí lo lo constato y lo confirmo, que un micrófono en la mano es un arma muy peligrosa. Claro. Ahora, después de estudiar, de haber estado en la universidad, relaciones internacionales, muchos años después saliste al mundo.
Sí. a ser una representante, una embajadora de México con las novelas, ¿no? Que todo sí se fueron a todas partes. Fue increíble. ¿Cómo te sirvió haber estudiado para para llevar la imagen de Pues sí, me sirvió mucho. Por ejemplo, en la oportunidad que estuve en Italia y estaban compañeros míos de la universidad, estaban trabajando en el servicio exterior mexicano en la embajada.
Entonces saludaba y conocía a todos los embajadores y este hacíamos comidas. Entonces llegó el artista de México, pero siempre pasaba por la por la embajada. Digo, pues ahí está la buena comida. Cuando ya me tenían mucho rato afuera, ya sabía que tortillitas y frijolitos y había. Hola, esa novela, la de los ricos también lloran fue un fenómeno global.
Sí, sí, fue muy fuerte. Fue muy fuerte. Pero a nivel de la reflexión que te dejaría esa novela, del impacto social que generó para ti, ¿cuál era? O sea, ¿qué te decía, por ejemplo, la gente en la calle? ¿Qué te decía cuando salías al extranjero sobre esa novela? Mira, un impacto social sí fue cuando este me mandaron llamar para estar en la guerra que estaban estaba Rusia y estaban pues prácticamente estaban en guerra ellos.
La Guerra fría, ¿no? Sí. Y entonces me dijeron, “Sería buenísimo que fueras porque es increíble.” Dice, “La parte de acá y la parte de allá los divides y el alambrado famoso ese para pelearse.” Sí. Dice, “Y entonces se unen a la hora de la telenovela, conectan la pantalla y los dos lados la ven.” Okay. Sería increíble que fueras y que te hicieras presente en esos momentos, porque la gente te valora mucho esos momentos que les regalas como de ilusión, de bienestar, de amor, de compasión, de todo eso que había en la
novela. Claro. Entonces, este, pues sí, fui a Rusia, me fue muy bien y ese es el tipo de de social con el que me encontré yo con la novela esta. Or Pamuk, eh, le dieron el Premio Nobel por este por su obra que que sacó que se llama Niebla. Claro, donde escribe realmente el fenómeno sociológico que que hizo la telenovela dentro de su país, porque nadie se lo explicaba.
O sea, ahora mismo yo creo que no hay nadie que se lo pueda explicar y la gente lo recuerda con cariño. Ahora, de esas giras que hacías, ¿cuál fue el país que más te impresionó del éxito en que más con más cariño te recibieron? Sí, sí, me impactó, me impactó mucho Rusia, muchísimo. Y luego yo creo que qué será, gey. Pues es que estuvimos en China y también era muy raro.
Era muy raro, pero sí, lo que fue Italia, lo que fue Brasil, Argentina, ya todos los países de este lado, pues ya mucho más fácil. España también muy bonito recibimiento porque pasaban las telenovelas para que las las señoras de de damas de casa no se perdieran la novela, la pasaban, pusieron este televisores en los supermercados y la ponían.
Enton la señora compraba y estaban viendo la telenovela en los supermercados. O sea, es una cosa graciosa, pero es un tipo de momentos sociales que acapararon la novela muy fuertemente. Entonces, bueno, bendito Dios, qué bueno. Oye, y las vivencias, las vivencias personales, por ejemplo, de estar en Rusia, en China, todavía había mucho inclusive hasta temas de servicio secreto, ¿no? Y de y de la de la KGB y de, o sea, y podría ser un espío.
¿Viviste alguna anécdota ahí así que te acuerdes? Bueno, pues sí, fueron varias, o sea, lo que pasa es que ya estando ahí es otra cosa, ¿no? Me mandaban con con muchos este gendarmes que me cuidaban. Eres una estrella muy grandotes así de dos por dos, eran inmensos. Yo los volteé a ver y decía, “Ay, Dios mío, estas torres.” Pero este sí, el servicio secreto era muy importante porque sí hay sí había mucha secrecía, era la época también de Golbachov, así que sí, o sea, que sí nos tocó buena época.
¿Quién de los personajes que conociste personalmente en esa época, en esos años, te impresionó en lo personal, no sé, como un gran líder que que me impactó mucho el el presidente de Argentina, que era porque estaba bueno, nos hizo una invitación para toda todo el el grupo de trabajadores de la telenovela y este fuimos a comer a su casa.
Este, ¿cómo se llama? Acuérdame. Carlos Saúl Menen. Exactamente. Sí, sí, me impactó porque muy amable, muy sencillo, muy todo eso. Pero después cuando salía yo decía, “Estuviste con el presidente, te va a matar la gente en la calle.” No, no, yo no, yo nada más fui a comer. No, había cosas graciosas, pero cosas muy fuertes también.
No fui muy mal vista porque, por ejemplo, cuando llegué a Argentina dijeron que llegaba yo con ideas este liberales, liberales, revolucionarias, mal. Sí, como qué, como tener hijos fuera del matrimonio. Dije, bueno, pues ya ni modo, se me chispoteó. Si les gusta bien y si no, pues ni modo. Pero fíjate que aún después que que me hicieron reaccionar, o sea, pude haber puesto el apellido de su padre o llamarle y decirle, “Bueno, okay, lo vas a conocer y vas a jugar con él.
” Ya, pero no, no, no, no, no, no se dio. No, no, no era así. Entonces dije, son míos, ¿por qué los voy a prestar? No, y al rato les pones el apellido y luego no te lo dejan ni sacar del país. No, eran míos, míos. Me costaron mi trabajo, mi esfuerzo y son míos. Y así tiene que ser. Las mujeres todo el tiempo tienen que hacerlo.
Mío, mío, mío, todo mío. Este, en algún momento sentiste en esa época que estaba haciendo una especie como de de esto que dicen de candil de la calle, oscuridad de la casa. O sea, llegaste a pensar que eras mucho más famosa fuera de México que en el mismo país Sí. Sí. Bueno, yo quiero que sepas que la telenovela funcionó mucho más fuera de México que estando aquí en México.
La primera vez que la pusieron. Okay. Sí, funcionó bonito en México, pero no el trancazo que dio en el extranjero. Eran trancazos por todos lados. Y cuando la repitieron en México por segunda vez, ya la gente se fijó y dijeron, “Ah, claro, pues sí está bien buena la novela.” O sea, fue un éxito internacional importantísimo.
Y va y no y nunca pensaste, barajeaste la posibilidad de realmente quedarte fuera, hacer cosas. Sí, sí. Bueno, estuve fuera, trabajé mucho en Italia, hice una telenovela allá, hice cuatro o cinco telenovelas en Argentina, hice una película Los Ángeles, hice a ¿Dónde más? pues varios programas este Israel en Cuba, Cuba que no me dejaba salir Castros de veras y le decía, “No, pues es que aquí el jefe no no quiere que se vaya, quiere que pase por su oficina.
” Dije, “Si yo tengo un jefe tan allá en México que me está esperando si no llego al programa.” A mí me cuelga también. Bueno, pues todos cuelgaban por todos lados los jefes, pero no. Sí. Y ahora yo ahora viendo en retrospectiva esos años. ¿Te arrepientes de no haber hecho algo o de haber aprovechado mejor algo? Yo creo que estaba en ese momento.
Yo creo que hice lo que pude y lo que tenía que ser en ese momento, que que podía haber aprovechado mucho más y jalar mucho más dinero, por ejemplo. Sí, porque un ejemplo en en Rusia me daban un millón de dólares si yo iba a trabajar en un show, porque los shows allá son de veras. Y este y regalábamos la gorra de Rosa Salvaje.
Okay. Entonces este la vendían ellos. Yo la quería regalar, pero pues no dijeron ellos, “La vendes para que te traigas tu millón tú.” Entonces eran cosas muy graciosas que bueno, sí las dejé escapar porque era tu moche. Era demasiado, era como sí, no era pasarse de lanza, como dice uno acá en México.
No me pasé nunca, fui correcta, fui tranquila, fui en paz y este me fue mejor. Eso fue muy importante porque estoy estoy ahora recordando todos esos tiempos y recuerdo con cariño, recuerdo con emoción y recuerdo con mucha tranquilidad que lo hice bien. Cuando regresas a México, lo de Mala noche fue un fenómeno también brutal, ¿no? Este, sí, nos fue muy bien.
¿Cómo decedías los proyectos? O sea, digo, me imagino que muchas cosas pues no había mucho que decidir desde el punto de vista de la televisora, de los proyectos que querían que hicieras, pero también conforme fuiste creciendo y cada vez eras más famoso y todo, también había una parte de ti que decidía qué hacer.
Es que yo venía también de de hacer telenovela, de este de hacer programas en vivo. Y entonces este en ese momento me habló el jefe y me dijo que había que hacer algo porque la gente hay gente que se quedaba después del del noticiero y a la gente a veces se quedaban viendo la televisión y no había nada que qué se me ocurría. Le digo, “Bueno, pues no sé, canciones, artistas que platiquen un poco de su historia, qué sé yo.” Bueno, pues sí.
Dice, “Ándale, tú qué sabes hacer televisión en vivo, aviéntate.” Okay. Bueno, pues yo me aviento. Sí, voy muy aventada y agarré y me llevé. Creo que el primer programa fue a Las Pandoras. Paloma que no tiene que cantar bien porque si no a la hora de la hora va a poner el cassette, ¿no? Tienen que tocar, sí, y tienen que cantar en vivo.
Y entonces este sí me las llevé y cantaron en vivo y estuvieron haciendo, había llamadas telefónicas. A ver si sirve el teléfono, no sé qué. ¿Cuál teléfono? Pásenelo a ver si hay una llamada por ahí. A ver qué canción quieren cantar. Pues qué fulana de tal canción y se las cantaban y la gente estaba asorada, decían, “No, pues nos quedamos a verlo.
” Claro. Y entonces, bueno, media hora pues no lo supa nada. Se acabó en un instante. Dijo, “Bueno, pues buenas noches, hasta mañana.” Y dije, “Uf, se fue.” Era un soplido. Nada. Y entonces al segundo día igual, al tercero igual, hasta que le dije al jefe, pues la gente quiere más. Y viene el artista y se quiere extender porque quiere cantar sus canciones y quieren mostrar su show y quieren hacer cosas.
Pues quédate. ¿Qué qué qué qué quéé quién te quién te lo te dice que no? No, bueno, pues yo me quedo. Y entonces fue de media hora, de una hora, hora y media, 3 horas, 4 horas, 5 horas, 6 horas y media con Juan Gabriel y ya dije, “No, no más.” Yo tampoco tengo nada que sentir y eso es peor. La de Juan Gabriel es histórica, ¿no? Yo creo que no hay quien no hayamos visto en YouTube la entrevista de Juan Gabriel es mágica.
Y y ¿qué significaba para ti en esos momentos hacer eso? O sea, ¿cuáles era cuál es qué te decía tu gente? La que gente que te quería tu audiencia. ¿Estabas logrando algo mágico que era acercar a los artistas inalcanzables? Qué padre, nos está yendo bien y está contento el jefe, está contenta la gente y en la calle la gente estaba muy contenta y luego queremos a tal artista, me pedían a tal artista y pues que quieren a tal artista, pero no viene por México, hay que con hay que pagar boletos de avión y hay que esto sí. Bueno, pues hay que hablar con el
jefe. Si hay cartera para eso, pues pues sí, ¿verdad? Si no, no. Y que pase por aquí. ¿Como quién te acuerdas así que te costó mucho trabajo traer que que habías que tenido que volarlo o volarlo. La jurado. Sí, la jurado porque ya no quería trabajar. Mi arma no, yo no quiero no sé qué, no sé cuánto.
Hombre, que te de acá te va a ir muy bien tu gente mexicana, tus canciones. Y este sí, si la trajimos. Bueno, la Dulcan también estuvo, por supuesto, pero sí, la jurada fue una de las que costaba trabajo y sí la trajimos y luego vinieron, ya venían solos porque sabían que el programa era muy fuerte y que le gustaba mucho. Sí. Diario de lunes a viernes.
Sí. Y entonces la gente ya lo pedía, “Oye, ¿cuándo me das fecha a mí? Oye, ¿cuándo me das fecha?” Ay, pues ahí ahí chéquenlo en producción porque yo no sé. Sí, sí, sí, sí. Era era cansado, era muy cansado, pero valió la pena. Valió la pena el éxito, valió la pena este las desveladas, valió la pena el público.
¿Cuántos años fueron? Los artistas, pues que fueron varias temporadas, ¿no? Eh, sí, a la noche aquí está Iberoamérica va la movida, la tocada. Cinco. Furia tamb. Ah, bueno, furia Musicales se fue de los gruperos Dancing. Esto es una furia musical. Vámonos al dancing. Y también nos fue re bien porque yo decía, pues es que el jefe también yo le hablaba todo.
Yo era la chismosa. Le decía, “Jefe, estaban jalando muy bien los gruperos allá en Estados Unidos. Están cobrando un chorro y los bailes se llenan. ¿Y esos qué qué cantan o qué tocan?” No, pues así como gruperos, así bien buena onda. Pues aviéntate algo, ¿qué qué podemos hacer un programa? Le digo, pero tiene que ser un salón donde se pueda bailar porque no acá en los estudios no se puede bailar, no entra nadie.
Y conseguimos un salón de baile allá por Churubusco. Okay. Por Tlalpan y allá nos fuimos a meter en un Sí, yaamos hacemos el programa en vivo con todos los gruperos, todos. Y todos iban porque sabían que era un éxito brutal y al día siguiente estaba número uno y vendían las plazas por todos lados.
Algo mágico de eso es que pudieron ir ustedes identificando también tendencias, ¿no?, en la audiencia, cómo iban cambiando los gustos, lo que les iba gustando. Y y ahí me imagino que pues tú ya tenías mucho que ver más con temas de producción, de cómo se producción. Vamos muy de la mano, como siempre he estado con mis hermanos. Claro.
Entonces, vamos muy de la mano. Oye, furano de tal funciona, les gustó mucho este programa. Hay que repetir con tal artista. Me sentí muy cómoda con esta persona. Hay que hacer otro programa o hay que hacerlo parecido con otro artista. En fin, o sea, todo lo que íbamos necesitando o haciendo, hicimos uno que que trabajábamos una semana por país.
Okay. Hacíamos Chile, hicimos viajaban al país, Venezuela, Argentina, Puerto Rico y de Puerto Rico viajamos hacia Madrid. Okay. Sí. Y era una semana, o sea, la semana completa en un país y volábamos al otro en un avión. Ahora sí que privado particular y ahí metíamos escenografías y iluminación y todo técnicos. Siempre siempre he dicho en todas las entrevistas que he hecho a lo largo de estos 35 años de que no he conocido a ningún líder que me haya dicho, “Me ha ido bien, aunque nunca me ha gustado mucho lo que No, o sea, a todos les
encanta su trabajo, ¿no? ¿Qué es lo que más disfrutabas de eso? Me encanta, no sé, la reacción de la gente es bien importante para mí y yo me me guié todo el tiempo a través del público porque cuando sales a la calle o cuando estás en algún lugar sientes inmediatamente cuál es la reacción de la gente, qué es lo que les gusta y qué es lo que quieren.
Yo les pregunto y es es como ferviente el público, como que te suelta todo, quiero esto, quiero lo otro. Y este sí me llamaba mucho la atención el público, mucho, mucho. Y además siempre agradecida porque me trataron de y todavía andan por ahí en las redes. Tengo un montón de de chamacas y chamacos que andan por ahí, bueno, ya no tan chamacas, pero sí se avientan ahí dando las fotografías y hacen sus escritos.
Muy bonito. Deberías de hacer más trabajo en nuestras redes sociales, ¿no? Es muy Sí, debería de hacerlo, pero hay muchísima gente que te quiere, que te admira. Hay gente ya parece una una de las cosas que a mí más me impresionó en tu carrera fue cuando aceptaste del del buen Pedrito eh participar en Big Brother, ¿no? O sea, lo que Pedro en ese momento puso en la mesa fue un concepto totalmente diferente, algo que que nunca se había visto en México.
Eh, para muchos empresarios o muchos anunciantes inclusive fue un sacrilegio, ¿no? Una novedad, sí. No, algo que que era inadmisible de participar en un proyecto como Big Brother, donde invadías la privacidad de la gente, pero pero para mí y ahora pues con todo lo que vivimos en este mundo, no me queda duda que Big Brother fue el pionero de lo que hoy vivimos en términos de las redes sociales, de la de la privacidad de ¿Por qué aceptaste a hacer B? Pedro Torres era gran amigo tuyo.
Sí, o sea, fue fue un poco forzada porque ya lo había hecho el la primera vez lo hizo Adela. Adela Michel y este y dije, “No, no, no, no, no, no, porque ya lo hizo Adela, o sea, no, no, no.” Y me dice él, “No, pero es que queremos otra onda.” Le digo, “Bueno, si quieres otra onda, sí, porque yo no puedo salir como madela a hacer cosas así.
Eh, hago otras loqueras, pero no esas, hago otras loqueras. Y entonces me dijo, “Bueno, haz lo que quieras, haz lo que quieras y este, muévete nada más, muéveme las cámaras y muéveme la gente porque necesito necesito movimiento más que nada.” Y ya pues empezamos a movernos y muy bien les fue superb. Sí, fue la segunda.
Bueno, molestaba feliz con este con el rating. O sea, que en la historia de la televisión, o sea, no se había hecho nunca un Big Brother, como ese si el segundo y el tercero y el cuarto. Y ya cuando me tiró el elefante, ya fue el último. Ahí se quedó. Que se fue terrible. elefante famoso, pero fue una gran experiencia, ¿no? ¿Qué te qué te dejó ese ese paso por virtual participantes de la gente? mucha experiencia porque inclusive compañeros, amigos, gente personal, privada de casa me decían, “Oye, por favor, tiene que
ganar fulano, tiene que ganar sultano.” Ya llamaste la gente de verdad de mi casa hablaban para votar. Para votar y para pagar. Pero pagaban. Okay. Sí, cierto. Pero así de brutos estábamos. Que perdón, que pagábamos. Sí, sí, sí. Yo estuve a punto de ir a votar. Dije, “No, yo no, ya sería el colmo que yo votara.” Y este, no, no, no.
Bueno, sí, fue muy fuerte, fue muy fuerte y este tampoco nadie se lo esperaba. Sí, fue un feno. Bueno, fueron todos los intentos que hice de muchas cosas funcionaron bien y luego pues vienen hasta la fecha, eh, porque es lo que me decían, sigue, por ejemplo, las entrevistas siguen con las mesas. en medio o con las mesas, ¿no? Siempre están con la mesa platicando y tienen su sed de este musical.
Sí. Y sigue igual la televisión, su mesa para platicar y su sed musical. Muchas veces parece que los los programas más exitosos son los que regresan a lo básico, ¿no? A lo que siempre ha funcionado. Y y ahí ahí se quedaron todos, digo, ahí nos quedamos todos. Ahora empiezan las plataformas Netflix, ¿no? La más grande, bueno, obviamente las redes sociales, YouTube.
¿Cómo empiezas a ver ese cambio en la transformación de la modernidad de la televisión? A ti te tocó pues la hora de la la era de oro de Televisa, ¿no? Donde era don Emilio, el Sí, me encanta, pero sí me daba miedo. ¿Por qué? Porque decía yo, es algo que no puedo, no puedo tentar, no puedo agarrar, no puedo todavía sentir realmente el peso y por eso yo creo que me daba miedo.
Y cuando entré un poco, este dije, “Wow, esto está fuerte, es para meterse o muy en serio o de plano nada más quedarte tibiamente para saludar a la gente linda y nada más.” Pero, ¿qué entendieron las plataformas que la televisión tradicional no estaba viendo desde tu punto de vista? Pues que no estaban dando, yo creo, en la pantalla lo que realmente la gente quería.
O sea, ya se había acabado el tiempo de de ver a lo mejor las telenovelas muy rosas, que por eso ahora ya pasan de color naranja, verde, morado. Este, no sé, yo creo que la gente necesitaba su explosión ella misma, ¿no? Entonces, obviamente el tema de poderlas ver a la hora como quisiera eso más. Desde la calle.
Desde la calle era importante que la gente de la calle también tuviera su ventana. Claro. Lo lo voltearas a ver porque están habidos de de fama y de imagen y de todo eso. Después ya uno dice, “Ay, yo no sé ni para qué, pero Pero, ¿y cómo fue que Manolo te convenció de que estuvieras en la casa de las flores?” Pues fui muy muy este como muy tonta muy infantil.
¿Por qué? Porque le digo, “O de qué es mi personaje?” Dice, “Pues eres una mamá, tienes hijos, manejas una floredía, tienes problemas con tu marido y nada más.” Ay, dije, pan comido, pues qué personaje de mamá, hijos, una florería y tengo problemas con el marido. Pues los problemas normales. Sí, los normales me decía él.
No fue por acá, ¿no? ¿Qué va? ¿Cuáles normales? Se dice, “Estos son problemas de que normales todas situaciones no eran que nada. Dios mío. No, no, no. Y luego para de mal es el churro. Le digo, “De plano me vas a poner a formar churro.” Sí, pues órale, ¿cómo va? Ya. Entonces, pues sí, sí, soy aventada, pues sí lo hago.
Ahora, ¿qué qué ha significado para ti para ir terminando estos 60 años de carrera? O sea, ¿qué qué cuál es la reflexión más importante que que harías? Fue mucho, hice mucho. No sé, habrá gente que lo valore de otra manera, pero estoy contenta. Me siento en paz con lo que hice. Creo que hice bien. Creo que traté a los artistas muy bien.
Les di su lugar, traté de ensalzarlos para que funcionaran. A mis compañeros siempre fui, traté de ser lo más amable posible. Yo me salgo con un muy buen sabor de boca. Estoy contenta con lo que hice. Estoy muy cansada, sí, pero muy contenta porque volteando a ver a poco y acordándome de las series y todo eso que me has hecho recordar ahorita, que ha sido un montón de cosas.
Sí, hice bien. Sí, hice bien. Claro. Hice mucho bien. Trabajé bastante, me entregué en cuerpo y alma. Me olvidé inclusive hasta de hacer realmente una familia y este nunca escándalos. Es una vida limpia, ¿no? Una vida. Pues le eché muchas ganas. A todo lo que hice le eché ganas. Ya si alguno dice que no, pues allá allá ellos.
Pero sí traté de hacerlo lo mejor posible. ¿Qué le dirías ahorita a la niña Verónica? Esa valiente, atrevida, atraviesa, descansa. Sí, estoy contenta porque estoy descansando, estoy como tomando aire después de toda esa carrera que tuvimos. Este, apenas estoy tomando aire y entrando en mí porque fue mucho. Y sí le diría, bien, hiciste bien.
Te vas con una estrellita en la frente. Dicen que si dicen que si una ardilla deja de hacer cosas se muere, ¿no? Porque su trabajo es hacer cosas, ¿no? Nosotros nos vamos muriendo tambendo, bajando, consiguiendo algo, caminando, subiendo al árbol y y al final esos task que uno tiene queir haciendo todos los días, todos los días, todos los días se convierten en el propósito, nuestro propósito de vida.
Hace 50 años nadie hablaba de propósito, ¿no? Todo el mundo era, “¿Qué chamba tienes?” Sí, sí. ¿Cuál cuál dirías que que ha sido el propósito de Mi propósito siempre fue dar algo positivo de mí? Lo logré y todo lo positivo que pude y hacer el bien sin mirar a quién. Okay. Em lo personal. En lo personal, o sea, llegaste a donde querías llegar.
En lo personal se queda un poco cojo el personaje porque no no armé realmente una familia, no le di el tiempo tan que yo hubiera querido a mis hijos. Este, hasta que decidí dejar de trabajar, mi madre se me fue inmediatamente. Entonces, fue como de terror porque dejar de trabajar se fallece mi madre.
Entonces todo se acabó, todo se apagó de un trancaso y fue muy duro. Si la pasé muy mal, pero pero no, ya estoy muy bien, gracias a Dios. Qué bueno. Me gustaría terminar con una reflexión del recuerdo, ¿no? O sea, creo que ahora vivimos en en uno de los mundos más interconectados, con más información. Uno se puede meter a YouTube y encontrar cosas que a lo mejor hace 20 años jamás hubiera uno pensado volver a ver, ¿no? Desde la escena donde estás en cualquiera de cosas hasta que no quiero ver.
Hasta que no quieres ver. hasta que no quiero ver de mí, que me inventan muchas vidas allí. Tengo muchas vidas allí en YouTube, unas que no quisiera tener y que no he vivido, pero qué bien inventan, ¿verdad? Una de las cosas que que más me me ha enriquecido todos estos años de hacer entrevistas es que la mayoría de los líderes dicen dos cosas muy bonitas, que es dejar al mundo un poco mejor de como lo encontré y dejar una huella.
Y sin lugar dudas, pues tú dejaste una vas a dejar una huella, ¿no? En muchos años. Ojalá. ¿Cómo te gustaría que te recordara la gente? ¿Cuál sería ese 100 años en 200 años que sigan ahí las redes sociales, que la gente siga buscando? ¿Quién fon que digan la chaparrita divertida, buena onda, que nos hacía reír en la noche o o que hacía personajes chistosos? Sí.
Que tiren una sonrisa cuando se acuerden de mí. Yo creo que eso, fíjate, justo eso te iba a decir. Yo creo que una de las cosas más lindas y más valiosas de tu historia es justamente esto que lograste en toda tu vida de ayudar a la gente a olvidarse un rato de sus problemas, disfrutar una buena entrevista, disfrutar una buena historia, disfrutar una buena novela y por algunos momentos olvidarse de lo que sea.
Se iba muy mal a dormir. Siempre nos vamos a dormir saludos. Y entonces decíamos, “Qué horror.” No, no, no. Siqua con una canción, la gente se desvelaba todas las noches por tu una palabra bonita o algo, lo que digas, lo que sea, pero llegar a la calma de la cama y regalarle algo a la gente para que se p momentos de felicidad.
Sí, sí, lo logramos, gracias a Dios. Muy bien. Pues muchas gracias. Gracias a ti,