Solté una risa corta, seca. No era alegría. Era ironía pura. Ricardo había protegido los asientos del coche de la única persona que legalmente podía quitárselo. Tomé el teléfono fijo y llamé al concesionario. —Automotriz del Sur, buenas tardes —respondió una recepcionista. —Buenas tardes. Habla Carmen Rojas. Necesito comunicarme con Donato. Donato era el gerente. […]
Me acerqué a la mesa. El señor Vargas apagó su cigarro en el cenicero de barro y me extendió la mano. —Señora Inés, un placer. Su hija me ha hablado maravillas de este lugar. No le di la mano. Mis manos estaban ocupadas sosteniendo la bandeja. Lo miré a los ojos, luego miré a Mariana. […]
Saqué una maleta pequeña de cuero café. Guardé tres mudas de ropa, mis zapatos cómodos, un suéter gris, mi cepillo, mis medicinas y una fotografía de Osvaldo, mi esposo, tomada en 1978 frente al terreno baldío donde después construimos la casa. En la foto él sonreía con una pala en la mano y yo sostenía […]
Vi a Arturo repartiendo almuerzos en una bicicleta oxidada. Me vi a mí misma despertando a las cuatro de la mañana para preparar guisados para obreros. Vi nuestras manos agrietadas de lavar ollas, los sábados sin descanso, las madrugadas de cuentas, el miedo de no poder pagar la renta del primer local. Vi cómo levantamos, […]
Paco no preguntó más. Levantó la primera bolsa con esfuerzo y la aventó a la tolva. Luego la segunda. Yo me quedé en la banqueta, inmóvil, viendo cómo el mecanismo hidráulico descendía. El plástico resistió apenas un segundo antes de reventar. Alcancé a ver una manga de seda mezclarse con restos de café, cáscaras de […]
Andrés se incomodó, pero no dijo nada. Yo fingí no notar la frialdad. Le pregunté por su familia, por su trabajo, por sus gustos. Me contestaba con frases cortas, como si yo fuera un trámite. Cada vez que mencionaba la casa, sus ojos se encendían. Cuando veía mis muebles, los tocaba con dos dedos, como […]
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